Reflexión Libro Gris
Divertirse y ser feliz no requiere esfuerzo; está a nuestro alrededor. Todo está ahí. Así que simplemente hazlo. Sé limpio, diviértete y sé feliz.
Libro gris, pág. 156 (Capítulo diez, líneas 1 3)
Cuando llegamos a Narcóticos Anónimos, muchos no recordamos la última vez que nos reímos a carcajadas. No recordamos la última vez que nos divertimos. Algunos estábamos tan drogados que apenas teníamos consciencia. Lo que debemos recordar es el dolor.
Al estar sobrios en las primeras etapas de la recuperación, el dolor de no consumir se sentía tan real, tan tangible, que parecía que jamás volveríamos a disfrutar de la vida. Algunos nos preguntábamos: "¿Hay vida después de las drogas?". Otros nos sentíamos molestos o incómodos con las sonrisas y risas de los demás en las reuniones. Su alegría y felicidad nos causaban dolor porque nos recordaban lo que nos faltaba en la vida. Nuestra atracción creció cuando nos invitaron a compartir momentos de confraternidad después de las reuniones.
Esas noches en el restaurante, o en casa de algún compañero para seguir hablando de la recuperación, nos dieron esperanza. Empezamos a experimentar lo que es divertirse de verdad, sin drogas. Nuestro mundo se ilumina un poco más.
Con la asistencia a las reuniones y la camaradería de la Comunidad, comenzamos a experimentar una vida feliz, alegre y libre. La vida no es solo tristeza.
Al vivir los Pasos y cultivar una relación cada vez mayor con nuestro Poder Superior, comenzamos a ver nuevas evidencias de cordura a nuestro alrededor. Se revelarán más detalles a medida que continuemos regresando.
Nuestro Libro Gris dice: "Es importante que nos divirtamos durante nuestra recuperación".