Loading

Reflexión Libro Gris

20 de Junio

El Undecimo Paso nos ayuda, ante un problema, a ser conscientes de Dios. El principio subyacente de este Paso es la conciencia de Dios".

Libro gris, pág. 58 (Onceavo paso, líneas 10 12)

Leer reflexión

En adicción activa, algunos de nosotros desarrollamos formas extrañas de orar. Nuestras oraciones parecen ser oraciones de la madriguera. Oramos cuando necesitábamos ayuda desesperadamente en nuestra adicción activa; "Dios, por favor dejame salir adelante de este.

Si lo hago, juro que nunca..." Algunos de nosotros nunca oramos hasta que llegamos a N.A. Muchos de nosotros recibimos la sugerencia desde el principio de comenzar a orar. Esta primera introducción a la oración fue para que nuestra obsesión por consumir drogas desapareciera.

El dolor de no consumir nos obligó a buscar este Poder para aliviar nuestra obsesión. Cualquier recurso que tengamos para comunicarnos con este Poder Superior es útil. Nos permite aprovechar un Poder que puede ayudarnos a mantenernos limpios, uno que tanto necesitamos.

El segundo paso inicia este proceso. Este poder más grande que nosotros mismos se vuelve cada vez más evidente porque nos mantenemos limpios. Aprendemos a orar, que es hablar con el Dios de nuestro entendimiento.

Más importante aún, aprendemos a escuchar las respuestas, lo que se llama Meditación. Podemos usar este Poder incluso cuando no tenemos dolor o estamos en una condición crítica. Para ser conscientes de Dios, tenemos que practicar los Principios Espirituales de Narcóticos Anónimos en todo lo que hacemos.

Nuestra literatura nos dice que el equilibrio emocional es uno de los primeros frutos de la meditación que experimentamos. Narcóticos Anónimos nos pide que cultivemos nuevos hábitos saludables que puedan mejorar nuestra recuperación. Una de las formas en que lo hacemos es estableciendo una relación con un Dios de nuestro entendimiento.

En este momento
✦   ✦   ✦

La conciencia de Dios es tener la Conciencia de que Dios está presente en nuestras vidas.

Compartir reflexión por WhatsApp