Reflexión Libro Gris
Nuestra nueva forma de vida puede tener sus problemas. Cuando pedimos ayuda, el camino no será tan pedregoso".
Libro gris, pág. 146 (Capítulo nueve, líneas 18 19)
Cuando llegamos a Narcóticos Anónimos, nos dijeron que las cosas que nos rodean no necesariamente mejoran, pero mejoraremos con las cosas que nos rodean. Independientemente de lo que nos suceda, en Recuperación; no tenemos que pasar por ello solos. En nuestra adicción activa sufrimos solos y a menudo no veíamos la visión de la Esperanza.
Hoy con la ayuda de Dios de Nuestro Propio Entendimiento y el apoyo que obtenemos en Narcóticos Anónimos, podemos enfrentarnos a cualquier cosa y no usar sobre de ello. Dicen que el lugar más tranquilo en un huracán es en el ojo de la tormenta. En Narcóticos Anónimos, el lugar más seguro lugar para nosotros es justo en el centro.
Nuestro libro gris dice: "El programa no funciona cuando lo adaptamos a nuestra vida, tenemos que adaptar nuestra vida al programa". N.A. tiene estar en el centro de nuestras Vidas; todo lo demás tiene que estar alrededor del centro. Juntos podemos enfrentar la Vida en los de Dios.
Con nuestra nueva forma de vida, encontramos que está bien pedir ayuda. Podemos tener la fe de que todo estará bien. Nos damos cuenta de que ningún problema es lo suficientemente malo como para no poder empeorar.
Compartimos lo que nos preocupa con nuestro Patrocinador y nuestro grupo de apoyo. Escuchamos para encontrar una solución a partir de su experiencia. Nos convertimos en parte de la Solución y no del problema.
Aprendemos que todo lo que pasamos servirá de trampolín para ayudar a otros. Gracias a Dios somos los ojos y los oídos de los demás.
No importa lo que ocurra en este viaje, con un adicto a nuestra izquierda y otro a nuestra derecha podemos quedarnos en el medio, donde está la calma.