Reflexión Libro Gris
Durante un tiempo fue placentero, al menos en las primeras etapas de la adicción".
Libro gris pág. 37 (Tercer paso, líneas 17 18)
Al principio las drogas eran placenteras, si no, ¿por qué las usaríamos? El problema era que, al cabo de un tiempo, la euforia que nos proporcionaban las drogas al principio (esa sensación de que todo estaba bien), desaparecía. Las drogas sólo nos causaban más dolor, pero en este punto, no podíamos parar.
Las drogas ahora nos estaban utilizando, nos llevaban a lugares en los que nunca habíamos estado, y nos hacían hacer cosas que nunca habríamos hecho. Nos sentíamos impotentes ante lo que las drogas nos hacían. Nuestra vida y nuestros sentimientos también se volvieron ingobernables.
A medida que nuestra enfermedad avanzaba, teníamos que consumir más. Nada ni nadie podían llenar nuestro vacío, estábamos en las garras de nuestra enfermedad. No había salida, hasta que llegamos a Narcóticos Anónimos.
Aquí, a través de la Práctica de los Principios Espirituales de los Pasos, encontramos una nueva euforia: ésta era espiritual. Aprendiendo a aplicar los principios espirituales, obtuvimos lo que siempre quisimos, Paz Mental. Empezamos a sentirnos cómodos en nuestra propia piel.
A medida que vivimos los Pasos y las Tradiciones, nos liberamos de nosotros mismos, de los demás y del mundo en general. Desarrollamos una relación con el Dios de nuestro entendimiento, crecemos espiritualmente, por una vez nos sentimos completos. Como la recaída también es un proceso, debemos seguir trabajando en un Programa de Vida.
Debemos continuar entregando lo que nos fue dado tan Libremente.
Encontraremos la euforia que encontramos en las drogas aquí en Narcóticos Anónimos, a través de nuestra nueva espiritualidad.