Reflexión Libro Gris
La honestidad, la búsqueda de la verdad, es nuestro objetivo más difícil y, sin embargo, más desafiante".
Libro gris, pág. 148 (Capítulo nueve, líneas 26 27)
Uno de los primeros principios espirituales que aprendemos en Narcóticos Anónimos después de la abstinencia completa y total, es el principio espiritual de honestidad. El Primer Paso nos pide que admitamos nuestra impotencia e ingobernabilidad. Nuestra honestidad puede medirse por el nivel de nuestra entrega.
Nuestra entrega puede medirse por nuestra acción. Primero tenemos que conectar nuestro consumo con el problema que causó en nuestras vidas. Dado que la adicción afectó todas las áreas de nuestra vida, debemos aplicar los principios espirituales a todas las áreas de nuestra vida.
Asistir a reuniones, unirse a un grupo habitual, leer literatura, conseguir un patrocinador, son parte de la honestidad. Con cada Paso se necesita un nivel más profundo de entrega y honestidad, si queremos progresar en nuestro crecimiento espiritual. Nuestra literatura nos dice que la honestidad es el antídoto para el pensamiento de la enfermedad.
La honestidad es uno de los principios indispensables. Honestidad significa que tenemos que alinear nuestras acciones con la verdad. A medida que nos volvemos honestos con nosotros mismos, aprendemos a ser honestos con los demás.
La honestidad tiene que ser progresiva si queremos seguir creciendo en nuestra recuperación. Nuestra literatura nos dice que todo lo que sabemos está sujeto a revisión, especialmente lo que sabemos acerca de la verdad. Tenemos que ser honestos en nuestra búsqueda de la verdad.
Mantener la mente abierta es también un principio espiritual que va de la mano con los principios espirituales de honestidad y buena voluntad, con estos vamos bien encaminados. Hacer un inventario diario nos ayuda a mantenernos honestos. Junto con Narcóticos Anónimos, nos recuperamos.
Continuaremos practicando el principio espiritual de honestidad en cada área de nuestras vidas.